El frasco de la calma para los niños

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Si no sabes como conseguir que tus peques se calmen y canalicen su frustración cuando cogen los tan típicos berrinches, el frasco de la calma seguro que te ayudará.  Te cuento mi experiencia y el paso a paso para hacerlo en casa.

Hasta el momento había podido ir capeando el temporal de los famosos berrinches, que por cierto van increchendo, durante los 2 a los 3 años; pero con la llegada de Paula la cosa se nos fue de las manos. A pesar de que las primeras 3 semanas todo fue genial, luego llegaron los temido celos y nosotros nerviosos y sin paciencia por las pocas horas de sueño… (y eso que Paula de recién nacida se portaba muy bien…). Viendo el circo que tenía montado, hubiera probado hasta brujería, pero me decidí por poner primero en práctica la teoría de Montessori sobre el frasco de la calma. Había oído hablar del frasco de la calma y la verdad no confiaba demasiado, pero… ¡ha triunfado!.

El objetivo del frasco de la calma es ayudar al niño a controlar sus emociones (importante, no es un castigo), consiguiendo calmar su estado de ánimo durante las rabietas, ataques de llanto u otras situaciones de estrés.

Es un bote lleno de agua con pegamento y purpurina. Cuando agitas el frasco de la calma, la purpurina se mueve sin parar como las emociones del niño cuando esta enfadado. En los momentos de enfado o pataletas debemos sentarnos con el niño y el frasco (yo me lo siento en mi regazo) y agitarlo, haciendo que se concentre en los movimientos de la purpurina y desviando la atención del enfado.

Durante este proceso vamos inspirando y expirando profundamente con el niño para que siga la respiración y le explicamos que la purpurina no para de moverse, que esta enfadada como él, pero que poco a poco, se va calmando, igual que él, y así poco a poco y sin darse cuenta se va relajando.

Aviso, las primeras veces probablemente el niño no haga mucho caso (el mío no paraba de hacerme preguntas sobre el frasco, el color, que era la purpurina, si lo podíamos abrir…), pero cuando lo vas repitiendo te das cuenta de que funciona. 

En nuestro caso, muchas veces, ya me lo pide él, e incluso me sirve para los días en que está rebelde para echarlo a dormir. Miramos el frasco de la calma, nos relajamos y luego el frasco se va a su cama (una casita de madera en la que guardamos el frasco) y Álex a la suya. Así que estamos felices con nuestro frasco de la calma. Os dejo el paso a paso para hacerlo en casa (verás que es super fácil). 

1. Necesitarás:

necesitaras el frasco de la calma

2. Llena el bote de agua caliente o templada.

paso1 el frasco de la calma

3. Añadir el pegamento con glitter. Remover muy bien.

paso2 el frasco de la calma

4. Añadir la purpurina (mejor de un color que contraste para que se vea mejor…). Yo use tanto verde como dorada.

paso3 el frasco de la calma

4) Añadir unas gotas de colorante alimentario.

paso4 el frasco de la calma

Y listo!!! Aquí tienes nuestro bote de la calma. ¿Lo conocías?. Si no, ya sabes una solución fácil y divertida para controlar el genio de los peques.

el frasco de la calma

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